El fallecimiento de un ser querido conlleva, para sus seres queridos y familiares más inmediatos, una serie de decisiones u obligaciones.
La adquisición del féretro o urna, la elección de inhumación o cremación del difunto, el tipo de funeral con el que se le va a despedir, la adquisición de flores y, también, la correspondiente necrológica del fallecido.
Cuando fallece una persona cercana, además de gestionar los trámites relacionados con el funeral, muchas familias tienen que decidir cómo comunicar la noticia a familiares, amigos y conocidos.
Las necrológicas son una de las formas más habituales de anunciar un fallecimiento y compartir la información sobre la despedida. Aunque tradicionalmente se publicaban en prensa escrita, actualmente también tienen presencia en páginas web de funerarias y espacios digitales de homenaje.
¿Qué es una necrológica?
Una necrológica no es más que un “aviso” funerario del fallecimiento de una persona. En ésta, se incorporan datos de interés acerca del funeral, su fecha, lugar y hora, así como en caso de realizarse, dónde se encuentra el difunto para ser velado.
La necrológica puede difundirse en medios diversos. Es frecuente su difusión en periódicos de tirada local o regional, así como en radio o en lugares públicos, como la casa de la persona fallecida o en la iglesia.
Diferencia entre necrológica, esquela y obituario
Aunque en muchas ocasiones se utilizan como sinónimos, existen diferencias entre estos términos relacionados con la comunicación de un fallecimiento.
Necrológica
La necrológica es un aviso o comunicación del fallecimiento de una persona. Su principal objetivo es informar sobre la muerte y facilitar los datos relacionados con el funeral, el velatorio o la ceremonia de despedida.
Esquela
La esquela es una publicación funeraria, normalmente en prensa o medios digitales, que informa del fallecimiento y suele incluir la fecha, lugar del funeral y familiares que comunican la pérdida.
En la práctica, muchas personas utilizan “esquela” y “necrológica” como términos equivalentes.
Obituario
Aunque es común asociarlo a las esquelas, los obituarios difunden información de interés sobre la vida de una persona fallecida. Insertado comúnmente en la sección de necrológicas de un periódico, el obituario tiene carácter de noticia, no de aviso. En este se detallan, además de las circunstancias de la muerte de la persona fallecida, aspectos relevantes acerca de su vida. A menudo pretende ser un “homenaje” hacia el difunto.
¿Cuál es el objetivo de las necrológicas?
La finalidad u objetivo último de las necrológicas es informar a la población y sociedad del fallecimiento de una persona y de los servicios y rituales fúnebres que se van a realizar en su honor.
¿Para qué sirve una necrológica?
La finalidad principal de una necrológica es comunicar el fallecimiento y facilitar que las personas cercanas puedan acompañar a la familia durante la despedida.
Además, permite:
- Informar sobre el lugar y horario del funeral.
- Dar a conocer dónde se realizará el velatorio.
- Facilitar que amigos o familiares que viven lejos puedan enviar sus condolencias.
- Mantener viva la memoria de la persona fallecida.
Por este motivo, es importante revisar todos los datos antes de publicarla para evitar errores en fechas, horarios o ubicaciones.

¿Cuál es la estructura de una necrológica?
Obligatoriamente, todas las necrológicas han de contener, en su estructura, la información siguiente:
- Nombre de la persona fallecida.
- La relación existente entre la persona que transmite la necrológica y el difunto.
- La fecha y lugar de defunción, así como la edad del difunto.
- Información acerca de la capilla ardiente o velatorio si existe.
- Funeral y entierro: lugar, fecha y hora de estos.
Existen otros datos que pueden incluirse en la necrológica, si bien, son opcionales.
Pueden incluirse apodos, breves reseñas o datos relevantes acerca de su vida, o símbolos representativos de sus creencias.
Con frecuencia se suelen confundir varios términos asociados a las necrológicas. Si bien, esquela es un término equivalente a necrológica, esta no es un sinónimo de obituario.
Ejemplo de estructura de una necrológica
Una necrológica puede seguir un formato similar al siguiente:
Ha fallecido D./Dña. [Nombre y apellidos]
A los [edad] años, en [lugar], el día [fecha].
Su familia y allegados comunican su fallecimiento y agradecen las muestras de cariño recibidas.
El velatorio tendrá lugar en [tanatorio/lugar] y la ceremonia de despedida se celebrará el día [fecha] a las [hora] en [lugar].
Descanse en paz.
Cómo escribir una necrológica paso a paso
Redactar una necrológica puede parecer complicado en un momento de duelo, pero lo más importante es transmitir la información de forma clara y respetuosa.
Los pasos principales son:
1. Indicar los datos principales del fallecido
Debe aparecer el nombre completo de la persona fallecida y, si la familia lo desea, otros datos como edad o lugar de residencia.
2. Informar sobre la despedida
Es recomendable incluir:
- Lugar del velatorio.
- Fecha y hora del funeral.
- Lugar de entierro o cremación si procede.
3. Añadir un mensaje personal
Aunque no es obligatorio, muchas familias incluyen unas palabras de recuerdo, agradecimiento o despedida.
4. Revisar la información antes de publicar
Un error en una fecha o ubicación puede impedir que familiares y amigos puedan acudir al funeral.
¿En qué consisten las necrológicas online?
La digitalización también ha cambiado la forma de comunicar un fallecimiento. Las necrológicas online permiten que familiares y amigos puedan acceder a la información desde cualquier lugar y participar en la despedida aunque no puedan desplazarse.
Además de comunicar los datos del funeral, muchas plataformas ofrecen espacios digitales donde dejar mensajes de condolencia, compartir recuerdos o crear un homenaje permanente. Esquelas de Cantabria.

¿Qué ventajas presentan las necrológicas online?
Utilizar este tipo de necrológicas ofrece una serie de ventajas para la familia, amigos y allegados de la persona fallecida.
La necrológica online permite su visualización prácticamente inmediata al fallecimiento del difunto algo que, en el caso de los diarios de prensa, no es posible hasta el día posterior al fallecimiento.
Otra de las ventajas de las necrológicas online es la facilidad de comunicación que ofrecen para las personas alejadas físicamente de la familia de la persona fallecida. Mediante su uso, estos familiares u amigos pueden interactuar con la familia del difunto y transmitirle sus condolencias.
Son cada vez más los servicios adicionales que ofrecen empresas especializadas en este sector. Además de la necrológica, es relativamente frecuente disponer de algunos servicios online extra. Entre otros, es posible encontrar un espacio donde, a modo de homenaje al fallecido, poder dejar unas palabras u obituario personalizado, así como compartir imágenes. Además, algunas funerarias o tanatorios cuentan ya con la opción de visualizar un streaming en vivo.
En resumen, las necrológicas y otros servicios funerarios online son, en la actualidad, una herramienta especialmente valorada y de utilidad.
Preguntas frecuentes sobre necrológicas
¿Es lo mismo una necrológica que una esquela?
Aunque muchas personas utilizan ambos términos como sinónimos, la necrológica es un concepto más amplio relacionado con la comunicación del fallecimiento.
¿Quién puede publicar una necrológica?
Normalmente son familiares, amigos cercanos o la propia funeraria quienes gestionan la publicación.
¿Qué información debe incluir una necrológica?
Debe incluir el nombre del fallecido, fecha del fallecimiento, información del funeral y datos del velatorio si existe.
¿Se puede publicar una necrológica por internet?
Sí. Actualmente muchas funerarias cuentan con espacios digitales donde publicar información del fallecimiento y permitir mensajes de condolencia.
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